viernes, 8 de agosto de 2025

¿Error o Pecado?

Entre los Creyentes no existe una total claridad respecto a lo que nos pone en falta frente a Dios. Mucho se dice sobre el Pecado: “Si no vas a misa, estás en pecado”; “No leer la Biblia o leer otros libros fuera de este, es pecado”; “Tomar café o té, participar en fiestas, es pecado”; Dichos como estos abordan la naturaleza del pecado, su relación con la culpa y el castigo. Así, todo se condiciona al cumplimiento de formas subjetivas, relativas y sin valor espiritual.

¿Qué es realmente Pecado para Cristo Dios?

Cristo tiene un Orden y una Verdad desde siempre y para poder entrar en mayor profundidad sobre sus enseñanzas tenemos que ir a la fuente más cercana que tenemos, los Evangelios donde encontraremos testimonios directos de aquellos que recibieron y compartieron de su boca muchas revelaciones que hoy son luz para aplicar en nuestra vida su profundo sentido espiritual.

Para entender a Cristo es imprescindible comprender el significado de las palabras, porque Él es el Verbo, y su Palabra es enseñanza que nos entregará siempre una verdad espiritual. Te invito a realizar un ejercicio simple y práctico para llegar a respondernos esta pregunta y distinguir algunos conceptos que están en directa relación como son: Trasgresión y Error.

PECADO (Definición de la RAE): Trasgresión voluntaria y consciente de una ley divina, de un precepto espiritual.

TRASGRESIÓN: No respetar, saltarse, pasar más allá de normas o costumbres.

ERROR: Es una acción, juicio o pensamiento que es incorrecto o inexacto. No hay pecado en el error; no lo hay si no existe Conciencia del Bien y del Mal. Ahora, existen dos tipos de error, los errores por negligencia (falta de cuidado) y errores por inocencia. El error por negligencia es cometerlo con conciencia, con astucia (maña, disimulo, picardía, artificio, voluntad e intención de maldad). El error por inocencia es cometer error sin intención, ni conciencia y astucia. Así, cuando se cometen varios errores por negligencia, es decir, saber que no lo debo hacer, pero lo hago igual, se transforma en un Pecado.

Entonces,  Pecado para Cristo es una traición, una violación a los acuerdos pactados con Dios en plena libertad y conciencia que dejan una mancha, una mácula (señal que ensucia un cuerpo).

¿Y Como entró el Pecado al mundo?

"Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un Hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los Hombres, por cuanto todos pecaron." (Romanos 5:12 Reina-Valera 1960) 


Cuando decimos Antes de Cristo y Después de Cristo debemos entender que hablamos de la  condición espiritual del Hombre a través del tiempo, tiene un antes y un después respecto al trascendental hecho de la venida de Cristo encarnado en Jesús. Antes de Cristo, el Hombre estaba condicionado al
Pecado Original, una Caída de nuestros Padres Adámicos causada por la desobediencia a Dios y que dejó a todo el género Humano ligado a los bajos instintos y las pasiones de su alma en desmedro del espíritu, porque el espíritu le fue retirado, por lo tanto, no podía gobernar su vida ni darle sabiduría para conducirse fuera de las tentaciones del Mal, ni entregarle las claves de elevación hacia lo Divino. Los Cielos estaban cerrados, por lo tanto, no existía posibilidad de purificación de los pecados, lo que tuvo como consecuencia que cuando el Ser dejaba este mundo en su paso por la muerte, volvía a reencarnar en otro cuerpo, pero manteniendo sus pecados (deudas y deudores) acumulándolos vida tras vida. Estaba como en una especie de "cárcel" espiritual, donde el pecado controlaba las acciones y la vida de las personas.


Esa era la Ley que regía a todo Hombre común. Esta condición permaneció invariable hasta la Venida de Cristo en Jesús, lo que cambió radicalmente como consecuencia de los Tres Días del paso por la muerte de nuestro Salvador.

La Ley antigua quedaba obsoleta, dando paso a una nueva Ley de Vida, de Inmortalidad y Vida Eterna. Consecuencia de esto es que el Ser ahora nace en INOCENCIA, sin deudas que arrastre, sin mácula, POR LA GRACIA DE CRISTO. Y es Gracia, porque el Hombre fue liberado de esta antigua condición nefasta sin que haya hecho mérito alguno para merecerlo, sin que lo haya pedido, o sin que haya optado.

Todos somos carnalmente imperfectos, humanos, duales, mortales y propensos al error y toda condición que provenga de estados emocionales ligados al alma, de patrones de carácter, de frustraciones mal encausadas, todas arraigadas en el ser humano, no son pecado, sino condiciones naturales del Hombre, cuya prueba de vida es precisamente vencerse en estas conductas, para dar libertad a su Espíritu y cumplir con el objeto de su venida a esta Tierra.

 ¿Qué condiciones debe haber para que exista Pecado?

Para que haya Pecado debe cumplirse tres 3 condiciones: 1. Tener conciencia del Bien y el Mal, que lo que se hace está mal. 2. Conocer la Ley de Dios. 3. Tener un compromiso o pacto de Fe con Dios.

 Para que el pecado exista debe haberse acordado, convenido o pactado algún elemento sagrado, cuya proveniencia y objetivo es puesto por Dios -y no por el Hombre- y que éste acepta en conciencia y libertad.

 Si Pecado es “aberración espiritual”, “macula espiritual”, “caída espiritual”, es claro entender que no es imputable a imperfecciones humanas, y nada que tenga que ver con “ofensas a la moral”, sobre todo si la moral la definen los Hombres.

 ¿Qué debemos hacer en caso de cometer Pecado?

Cristo Es Dios Salvador, es Dios de Amor que guía y conduce al Ser de Fe para elevar y recuperar lo que Pertenece al reino de la Luz, el espíritu en el Hombre, bajo su conciencia y sin coartar su libertad. Por eso nos dejó herramientas espirituales que debemos comprender en su sentido y propósito, el Arrepentimiento y Perdón, que aplicándolas en conciencia podemos llegar a las causas de aquello que nos puede llevar a cometer pecados para luego en el perdón, liberarnos para llegar al compromiso consciente ante Cristo de nunca más volver a lo mismo. Así es como el Pecado no es más fuerte que Cristo. Si cometes Pecado no estás condenado de por vida, si cometes un error tampoco es un Pecado.

 Te invito a una reflexión profunda de lo que hemos compartido sobre el Pecado para que lo concibas en su connotación espiritual, que comprendas que va ligado al estado de conciencia, a vivir bajo la certeza de que toda condición de imperfección humana no es pecado, que todas estas condiciones Cristo las conoce y las concibe como naturales al Ser Humano, y establece en Su Ley la clave de la victoria sobre nosotros mismos.

 Cristo nos liberó de una antigua Ley de vida, cuyo “pecado original” fue efecto de la desobediencia a los Planes de Dios.  Por lo que toda doctrina que vaya en contra de esa libertad ya ejecutada, va en contra de Cristo, niega la Venida de Cristo en Jesús, se opone a Cristo y su Ley.



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