Para
mejor comprender el contenido de este artículo te recomiendo Ver artículo
anterior (¿Error o Pecado?), ya que están intrínsecamente unidos porque ahí
compartí que es y que no es Pecado y que después de la venida de Cristo ya no
nacemos en pecado, sino que nos hacemos al pecado.
Arrepentimiento
y Perdón son parte del sustento de Fe Crísticas que aplicamos como Cristo lo
enseña en muchos pasajes del Evangelio, incluso en la oración que todo creyente
sabe, El Padre Nuestro, Cristo enseña: “Perdona Padre
mis deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”. que luego el catolicismo cambio
la palabra deudas por ofensas, que son absolutamente diferente en su sentido a
como Cristo lo enseñó. DEUDA, según la definición del diccionario de la
lengua española | RAE, significa: Obligación moral contraída con alguien.
Compromiso, obligación. Y OFENSAS, es la acción y efecto de ofender, es
decir, herir el amor propio o la dignidad de alguien con palabras o hechos. Parecen
lo mismo, pero no son lo mismo, como puedes ver.
Estas
dos Llaves que nos deja Cristo, para no transgredir
nuestra conciencia en la práctica de Fe y relación con Cristo Dios, seguramente
tú la habrás usado para pedir perdón o perdonar a otros; sin embargo, al tiempo
has vuelto a sentir rabia, enojo o tristeza porque se ha vuelto a lo mismo. O te
has arrepentido por algo que hiciste y te diste cuenta de que no estaba bien y lo
has vuelto a hacer, incluso te habrás preguntado ¿Por qué siempre me pasa lo
mismo? ¿Cuántas veces tendré que perdonar?
Pues bien, Cristo en Jesús enseña en muchos pasajes del
Evangelio que no hay Perdón sin Arrepentimiento, Por ejemplo, este pasaje de
los Evangelios que ha sido usando en diferentes contextos, como arte,
literatura y educación.
"El hijo pródigo" es una famosa parábola de Cristo en Jesús que se encuentra en el Evangelio de Lucas: 15:11-32.
Nos enseñanza sobre:
Perdón y misericordia: La parábola es una poderosa ilustración
del perdón y la misericordia de Dios para aquellos que se arrepienten de sus
pecados.
Amor incondicional: El padre representa el amor incondicional de Dios, que no se basa en el mérito, sino en la gracia.
Arrepentimiento: El regreso del hijo pródigo destaca la
importancia del arrepentimiento y la humildad para volver a la relación con
Dios.
Celos y
resentimiento: La
reacción del hijo mayor sirve como advertencia sobre los peligros del
resentimiento y la falta de empatía hacia aquellos que se arrepienten.
En resumen, la
parábola del hijo pródigo es una historia atemporal que nos invita a
reflexionar sobre la naturaleza del amor divino, el perdón y la importancia del
arrepentimiento.
Pero ¿Qué
es Arrepentimiento para Cristo?
Primera
Llave ARREPENTIMIENTO:
Es una toma de conciencia de los errores y pecados que hemos cometido. En
términos trascendentes, es tomar conciencia de la deuda y no de sus efectos,
por ejemplo, ‘lo que hice es malo porque estoy encarcelado’, pero si vamos a la
causa, esta nos impulsa a la raíz oscura de nuestro interior donde se genera
este impulso, ‘Fue malo porque matar va en contra de la Ley de Vida y contra la
voluntad de Dios’. Es decir, el Arrepentimiento es y debe ser Causal y al reflexionar
sobre el hecho siempre se debe ir al interior de sí mismo, porque ahí
encontraremos la causa y nunca el daño que otros hacen sobre nosotros, justifica
en uno los efectos de maldad que se aplican sobre los otros.
IR
A LA CAUSA, AL MOTIVO DE FONDO QUE NOS LLEVA A COMETER ERRORES O PECADOS QUE
NOS HACEN FALTAR A NUESTROS PRINCIPIOS DE FE Y POR EFECTO, A ROMPER NUESTRA COHERENCIA
CON LOS MANDATOS DE DIOS.
Y ¿Qué es Perdón para Cristo?
Segunda
Llave PERDÓN: El
perdón, para Cristo, es para liberarnos de situaciones o relaciones que no nos
permiten caminar libres y en coherencia con nuestra fe. Es el justo modo de
liberarse de toda DEUDA Y DEUDOR. Es la manera más alta de desapego y liberación.
El Perdón es la restauración.
Y
perdonar no significa recuperar lo perdido, o correr a abrazar a quien nos hizo
daño, no, porque se trata de cortar lazos, cortar deudas porque en el dolor, la
pena, la rabia, etc. Hay ligamen, ha deuda. La liberación es un acto de Perdón,
la rabia se ha ido, la Paz ha llegado.
Y
en este Perdón del error o pecado debe ser sin justificación, sino con
Arrepentimiento profundo y verdadero para no dejar ningún residuo de oscuridad
que después pudiera crecer porque no eliminamos del todo.
Eso
es Perdón y la justicia es de Dios, por eso estas dos Llaves o claves
espirituales se ejecutan ante Cristo, a Él se entregan nuestros deudores, eso
es Justicia para Cristo.
Si
estas enseñanzas de Cristo que te comparto las quisieras profundizar, practicar, para aprender a
aplicarlas con Oración y Meditación Cristica, no dudes en contactarme para
integrarte a los Talleres y Actividades del Movimiento de Fe Cristico.

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