Entre los Creyentes no existe una total claridad respecto a lo que nos pone en falta frente a Dios. Mucho se dice sobre el Pecado: “Si no vas a misa, estás en pecado”; “No leer la Biblia o leer otros libros fuera de este, es pecado”; “Tomar café o té, participar en fiestas, es pecado”; Dichos como estos abordan la naturaleza del pecado, su relación con la culpa y el castigo. Así, todo se condiciona al cumplimiento de formas subjetivas, relativas y sin valor espiritual.
¿Qué es realmente
Pecado para Cristo Dios?
Cristo tiene un Orden y una Verdad desde siempre y para poder
entrar en mayor profundidad sobre sus enseñanzas tenemos que ir a la fuente más
cercana que tenemos, los Evangelios donde encontraremos testimonios directos de
aquellos que recibieron y compartieron de su boca muchas revelaciones que hoy
son luz para aplicar en nuestra vida su profundo sentido espiritual.
Para entender a
Cristo es imprescindible comprender el significado de las palabras, porque Él es
el Verbo, y su Palabra es enseñanza que nos entregará siempre una verdad
espiritual. Te invito a realizar un ejercicio simple y práctico para llegar a
respondernos esta pregunta y distinguir algunos conceptos que están en directa
relación como son: Trasgresión y Error.
PECADO (Definición de la RAE): Trasgresión
voluntaria y consciente de una ley divina, de un precepto espiritual.
TRASGRESIÓN: No respetar, saltarse, pasar más allá
de normas o costumbres.
ERROR: Es una acción, juicio o pensamiento que es
incorrecto o inexacto. No hay pecado en el error; no lo hay si no existe
Conciencia del Bien y del Mal. Ahora, existen dos tipos de error, los errores
por negligencia (falta de cuidado) y errores por inocencia. El error por
negligencia es cometerlo con conciencia, con astucia (maña, disimulo,
picardía, artificio, voluntad e intención de maldad). El error por inocencia
es cometer error sin intención, ni conciencia y astucia. Así, cuando se cometen
varios errores por negligencia, es decir, saber que no lo debo hacer, pero lo
hago igual, se transforma en un Pecado.
Entonces, Pecado
para Cristo es una traición, una violación a los acuerdos pactados
con Dios en plena libertad y conciencia que dejan una mancha, una mácula (señal
que ensucia un cuerpo).
¿Y Como entró
el Pecado al mundo?
"Por
tanto, como el pecado entró en el mundo por un Hombre, y por el pecado la
muerte, así la muerte pasó a todos los Hombres, por cuanto todos pecaron." (Romanos
5:12 Reina-Valera 1960)
Cuando decimos
Antes de Cristo y Después de Cristo debemos entender que hablamos de la condición espiritual del Hombre a través del
tiempo, tiene un antes y un después respecto al trascendental hecho de la
venida de Cristo encarnado en Jesús. Antes de Cristo, el Hombre estaba
condicionado al Pecado Original, una Caída de nuestros Padres Adámicos causada
por la desobediencia a Dios y que dejó a todo el género Humano ligado a los
bajos instintos y las pasiones de su alma en desmedro del espíritu, porque el
espíritu le fue retirado, por lo tanto, no podía gobernar su vida ni darle sabiduría
para conducirse fuera de las tentaciones del Mal, ni entregarle las claves de
elevación hacia lo Divino. Los Cielos estaban cerrados, por lo tanto, no
existía posibilidad de purificación de los
pecados, lo que tuvo como
consecuencia que cuando el Ser dejaba este mundo en su paso por la muerte,
volvía a reencarnar en otro cuerpo, pero manteniendo sus pecados (deudas
y deudores) acumulándolos vida tras vida. Estaba como en una especie de
"cárcel" espiritual, donde el pecado controlaba las acciones y la
vida de las personas.
Esa era la Ley que regía a todo Hombre común. Esta
condición permaneció invariable hasta la Venida de Cristo en Jesús, lo que
cambió radicalmente como consecuencia de los Tres Días del paso por la muerte
de nuestro Salvador.
La Ley antigua quedaba obsoleta, dando paso a una
nueva Ley de Vida, de Inmortalidad y Vida Eterna. Consecuencia de esto es que
el Ser ahora nace en INOCENCIA, sin deudas que arrastre, sin mácula, POR LA
GRACIA DE CRISTO. Y es Gracia, porque el Hombre fue liberado de esta antigua
condición nefasta sin que haya hecho mérito alguno para merecerlo, sin que lo
haya pedido, o sin que haya optado.
Todos somos carnalmente imperfectos, humanos,
duales, mortales y propensos al error y toda condición que provenga de estados
emocionales ligados al alma, de patrones de carácter, de frustraciones mal encausadas,
todas arraigadas en el ser humano, no son pecado, sino condiciones
naturales del Hombre, cuya prueba de vida es precisamente vencerse en estas
conductas, para dar libertad a su Espíritu y cumplir con el objeto de su venida
a esta Tierra.
¿Qué condiciones
debe haber para que exista Pecado?
Para que haya Pecado debe cumplirse tres 3
condiciones: 1. Tener conciencia del Bien y el Mal, que lo que se hace está
mal. 2. Conocer la Ley de Dios. 3. Tener un compromiso o pacto de Fe con Dios.
Para que el pecado exista debe
haberse acordado, convenido o pactado algún elemento sagrado, cuya proveniencia
y objetivo es puesto por Dios -y no por el Hombre- y que éste acepta en
conciencia y libertad.
Si Pecado es “aberración espiritual”,
“macula espiritual”, “caída espiritual”, es claro entender que no es imputable a
imperfecciones humanas, y nada que tenga que ver con “ofensas a la moral”,
sobre todo si la moral la definen los Hombres.
¿Qué debemos hacer
en caso de cometer Pecado?
Cristo Es Dios Salvador, es Dios de Amor que guía y
conduce al Ser de Fe para elevar y recuperar lo que Pertenece al reino de la
Luz, el espíritu en el Hombre, bajo su conciencia y sin coartar su libertad. Por
eso nos dejó herramientas espirituales que debemos comprender en su sentido y
propósito, el Arrepentimiento y Perdón, que aplicándolas en conciencia podemos
llegar a las causas de aquello que nos puede llevar a cometer pecados para
luego en el perdón, liberarnos para llegar al compromiso consciente ante Cristo
de nunca más volver a lo mismo. Así es como el Pecado no es más fuerte que
Cristo. Si cometes Pecado no estás condenado de por vida, si cometes un error
tampoco es un Pecado.
Te invito a una reflexión
profunda de lo que hemos compartido sobre el Pecado para
que lo concibas en su connotación espiritual, que comprendas que va ligado al
estado de conciencia, a vivir bajo la certeza de que toda condición de
imperfección humana no es pecado, que todas estas condiciones Cristo las conoce
y las concibe como naturales al Ser Humano, y establece en Su Ley la clave de
la victoria sobre nosotros mismos.
Cristo nos liberó de una antigua Ley de
vida, cuyo “pecado original” fue efecto de la desobediencia a los Planes de
Dios. Por lo que toda doctrina que vaya
en contra de esa libertad ya ejecutada, va en contra de Cristo, niega la Venida
de Cristo en Jesús, se opone a Cristo y su Ley.